grité a los cuatro vientos mi pesar,
reí de tus infamias pasajeras y de tu lamentable existencia
porque sin la cauta vehemencia rezas por clemencia.
No y mil veces no,
hoy vi tu foto en el acaparador y soñé sueños ajenos,
viví vidas pesadas y escupí tu lamentable amor,
ese que no sabe perdonar, ese que sólo sabe juzgar.
Pensé en los sueños de golondrinas donde tú vivías,
hoy en los abismos de mis odios eres la reina,
nunca más Princesa de Cartón, hoy fuiste coronada,
como la más odiada de mis desdichas,
hoy me refugio en una triste mirada
en una lastimosa risa y en una galopante ira.
Nunca más te acerques a mi feudo Princesita
que tus barcos quemaré y tus costas arrasaré
no te acerques porque es justo,
no te acerques porque duele,
no te acerques porque hieres.
Sentado espero aquí, olvidar tu peste, tu brujería, tu desdicha y a eso que llamas amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario