la única excepción a mi naturaleza eres tú,
la verdad de mis sollozos tiene origen en tus mentiras
Llenas mi nostalgia de falsedades y culpas ajenas.
Sentado en la distancia te espero,
esperando una verdad solitaria que sé que habita en algún rincón de tu alma.
Lanzo esperanzas al viento, pero es como lanzarme granadas al corazón,
En las mañanas me levanto maldiciendo al viento por traer tu nombre a mis oídos
y de paso a mi mente que seduce a mi corazón
y mi corazón que le grita a mi calma: ¡Nada esta perdido!

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