Señálame una vez más en la sustancia del ser.
Señálame sin descaro, sin medida y miramientos, tan implacable como sueles ser.
No te preocupes ya no puedo volar más.
Cristaliza tus sueños e ilusiones como sólo tú lo sabes hacer,
Rásgame, ódiame, grítame y siente vergüenza de mi, miénteme, sí, miénteme.
Todo esta bien, no puedo decir nada pues tú lo eres todo, mi sufrimiento y agonía.
En verdad las gotas de agua y sal duelen más en el alma cuando aceptas lo que eres, no hay escapatoria.
Tú eres mentiras, pero las amo. Amo esa mentira que envuelve tu esencia.
Tú me hieres, me destrozas y desagarras sin aburrimiento, sin desgano y sin amor.
Todo está bien, pues ya aprendí a pintar, los sueños de agonía se mantienen.
Es enfermizo rogar un final que no existe, la próxima vez no diré nada, mi sonrisa no se quebrará, la casa arderá solo quédate en el sofá a las 12:00am, roguemos porque sigamos ahí,
me conformo sólo con eso.
Todo está bien, pues no puedo vivir sin ti.
Empezaríamos de nuevo y todo sería igual, vuelve, lo sé todo.
La manera en que tú me mientes, ahora me da igual, la amo,
Quizás yo soy el culpable, debo aprender a no dudar, la próxima vez ofreceré disculpas y rezaré al mar.
Solo esperaré sentado en el altar, y no podré decir nada,
Coceré mis labios al terminar la sentencia.
El susurro de mi mente cantará y tú corazón se conmoverá, lo hará.
Te narraré una historia donde sólo tú podrás llegar.

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