Powered By Blogger

martes, 19 de abril de 2011

Adiós Princesa

Me hace bien decirlo, pero más bien me hace gritarlo.
Pensé que mejor sería escribirlo, pero parece mejor escupirlo.

Sí, sin piedad. Constante.
Sin cursilería absurda.

Mordaz Princesa, sin tino, sin don, sin alma.
Aunque mil prosas escribieras, serían palabras en blancos papeles inservibles que sólo conforman parte de tu castillo de papel.

Desprecio tu ser, repugno tu cobardía, pero; sobre todo te odio por haberme amado.
Por haber abierto esa miserable corona, tan fría, tan cristalina, tan odiosa.

Te digo adiós porque no tengo opción, renunció a tu corona, a tu imperio rosa de papel.

Nunca serás como yo, vagabundo constante, que ríe de sus desgracias y afronta cual hidalgo mequetrefe sus pobrezas.

Siempre serás un cuerpo sin alma, porque tu vida la comanda tu reina y en imperio de tu cobardía huyes a tu libertad.

Nunca serás como yo, porque tu no tienes poder de palabra y tu miserable escritura no conmueve ni las pompas de jabón de tu miserable bañera.

Pobre Princesa, Pobre Diabla.

No hay comentarios:

Publicar un comentario